Hoy regreso a esta práctica confiable de desahogo como una forma de poner las ideas en orden tras una serie de reflexiones matutinas. Y empiezo a bosquejar en papel las primeras preguntas sin una estricta lógica, simplemente dándole tinta a lo que mi cabeza dicta.
Me pregunto, luego de observar detenidamente un Consejo de ministros en Colombia que fue transmitido en televisión nacional, -me atrevería a decir que de forma inédita-, qué hace que un líder sea efectivo y que conforme equipos de trabajo efectivos. Lecturas que definen las cualidades de un líder, los diferentes tipos que existen y la discusión sobre la siempre bien ponderada dicotomía, si un líder nace o se hace; abundan por montón y no será ese el norte de mis palabras. He seleccionado el adjetivo que responde de mejor manera a mis cuestionamientos internos.
- Ejemplo 1: El niño que en la primera hora de clase en el colegio dice a sus compañeros: Pilas, en el descanso nos vemos en la cancha de fútbol, el que gane "gasta". Lleva el balón, es el primero que llega y espera para comunicar la estrategia de juego.
- Ejemplo 2: El estudiante universitario que conociendo el plazo de entrega de un trabajo final, reúne anticipadamente a sus compañeros y distribuye las tareas en función de las habilidades y define plazos para cumplir y entregar a tiempo.
- Ejemplo 3: Amas y amos de casa que organizan un presupuesto anual y controlan sus gastos, destinando cada rubro a lo esencial, al ahorro programado y al pago de deudas.
- Empiezo por decir que un LÍDER EFECTIVO debe ser claro a la hora de transmitir el objetivo en común que reúne a su equipo de trabajo. Todos los colaboradores, de 2 en adelante, deben tener absoluta claridad sobre el rumbo. Aplica a todo en la vida.
- Un LÍDER EFECTIVO es estructurado. Define las prioridades, pone de primero lo primero, y planifica actividades concretas como objetivos, para el cumplimiento de los mismos.
- Un LÍDER EFECTIVO es organizado. Y con la organización, vienen la limpieza, el orden y la disciplina. Conoce en qué andan sus colaboradores y esto le permite anticiparse a las situaciones adversas.
- Un LÍDER EFECTIVO es, ante todo, asertivo. Un mundo cada vez más plagado de frases cortas por el uso masivo de redes sociales, de mensajes malinterpretados y de emisores que se dispersan en un mar de confusiones; es todo lo que un líder hoy debe enfrentar. ¿Cómo se logra ser asertivo? Simple, entregue un papel a cada colaborador con una directriz o actividad puntual que usted quiere que ellos realicen; comprueb que todos hacen lo que usted creyó comunicar.
- Un LÍDER EFECTIVO es confiable, pero no confiado. Un colaborador debería poder sentir tranquilidad cuando el líder está a cargo en la toma de decisiones. Asimismo, un líder debe tener un backup, una ruta alterna, en caso de que se presenten dificultades. Esto no significa que no confíe en el plan A; significa que va dos jugadas por delante de lo que su contendor proponga en una partida de ajedrez.
- Un LÍDER EFECTIVO es perspicaz. Él o ella conoce bien sus limitaciones pero eso no lo pone en una situación de debilidad; al contrario, su claridad le da la capacidad para contratar o sumar a su equipo a "aquél que sabe lo que usted no sabe"; en clara alusión a esa famosa frase de Alfonso Castellanos al inicio de un programa televisivo que se transmitía en Colombia a finales del siglo pasado.
- Un LÍDER EFECTIVO es firme. Al conocer con claridad el rumbo, toma las decisiones con el criterio que le permite balancear los pros y los contra, escuchar los argumentos de sus colaboradores y actuar con cordura en consecuencia.
- Un LÍDER EFECTIVO se reconoce como líder. Esto no es cuestón de humildad o modestia. El líder sabe que tiene poder de convocatoria, sabe que su voz es escuchada y respetada. Por lo tanto, jamás, un líder efectivo reclamará respeto por parte de sus colaboradores; estos lo harán porque el primero se lo ha ganado. Respetar a un líder efectivo no significa ser obsecuente o sumiso frente a sus directrices, significa poder contraargumentar o debatir sin ofender o alterarse.
- Un LÍDER EFECTIVO es un "red bull". Un líder no necesariamente tiene dentro de sus equipos a personas que brillen con la misma luz que sus coequiperos; pero sabe reconocerlas y se propone potenciar las capacidades de estos para que se descubran en el engranaje del equipo.
- Un LÍDER EFECTIVO es concreto. Encuentra el balance perfecto entre el uso express del Whatsapp y las reuniones cortas y efectivas para comunicar de forma clara las novedades sobre el rumbo. Por lo tanto, no pierde tiempo en tediosas reuniones, en extensos discursos o haciendo alarde de lo mucho que cree saber. Ojo, que la falta de lectura no provoque asombros frente al interlocutor que escupe fechas y hechos con la seguridad de un culebrero en una plaza; que sea en cambio, la invitación a descubrir en ojos propios la historia y con ella la veracidad del mensaje entregado.
- Un LÍDER EFECTIVO es fundamentalmente el primer conocedor de su gestión. Sabe qué objetivos se han cumplido, cuáles no y las razones. Sin embargo, su cordura lo lleva siempre a elogiar en público y "regañar" en privado.










